EÓLICA OFFSHORE

La energía eólica tiene un futuro prometedor aunque los mejores terrenos han sido ya ocupados o están en trámites de autorización y cada vez es más difícil encontrar zonas con altas velocidades de viento sin explotar; como solución a este problema aparecen una nueva posibilidad, la energía eólica offshore.

En cualquier parque eólico el factor decisivo es la velocidad del viento, en el mar se calcula una velocidad en 1 m/s por encima de las zonas costeras próximas debido a que en el mar no existen obstáculos y la rugosidad del suelo es muchísimo menor, esto significa que en un parque eólico offshore la producción de electricidad a lo largo del año es del orden de un 20% más que en tierra.

Esta tecnología aún no funciona en España, pero está dando buenos resultados en otros países como Dinamarca o Reino Unido y es idónea para países con alta densidad de población o con problemas de suministro energético que deseen fomentar las energías renovables. Otra ventaja es que las zonas costeras son las más habitadas y por lo tanto las que más electricidad consumen, de forma que las pérdidas serían mucho menores y el consumo local.

Además de las ventajas señaladas esta modalidad también presenta inconvenientes; el más importante es una inversión necesaria superior que en tierra porque el mar es un medio poco propicio para los aerogeneradores y el movimiento de grandes grúas marinas, las cimentaciones submarinas... suponen un esfuerzo mayor que en tierra; el mantenimiento es más caro y complejo porque en casos de temporal será difícil llegar a los aerogeneradores y las condiciones climatológicas pueden impedir las reparaciones, así necesitamos asegurar muy pocos fallos a lo largo del año. El otro factor limitante es la profundidad y distancia, actualmente sólo es posible instalar aerogeneradores con tecnologías consolidadas hasta los 20 metros, aunque se avanza en este campo y en el parque offshore de Beatrice (Reino Unido) hay alugunos aerogeneradores que llegan a los 50 metros de profundidad; respecto a la distancia a la costa la máxima está en unos 45 kilómetros. Un posible inconveniente sería la corrosión de los componentes, pero no lo es porque se utilizan las mismas tecnologías que en las plataformas petrolíferas obteniendo buenos resultados.

La principal aplicación de la energía eólica offshore es para la venta a la red eléctrica y distribución en toda ella, pero también podemos ver una nueva aplicación en desaladoras marinas. Hoy en día el agua es un recurso que empieza a ser escaso en casi todos los países en muchos, como en el caso de España, tenemos que recurrir a desaladoras. Desalar agua requiere una gran cantidad de energía y esta se podría aportar mediante aerogeneradores offshore, que además evitarían pérdidas en el transporte.

A la hora de instalar un nuevo parque eólico se debe tener especial cuidado con la fauna marina, es una fuente de recursos importante que no debe sufrir ningún tipo de agresiones por lo que se deben evitar los bancos de pesca, habitats marinos de especial interés y las rutas de emigración de las aves; se debe citar que la eólica offshore ha dado un resultado totalmente inesperado en este campo, en Suecia los aerogeneradores marinos han servido como arrecifes artificales y han aumentado la biodiversidad de peces y moluscos. El efecto visual es un tema importante; en algunos países no supone ningún problema pero en otros se busca minimizarlo, para lo que se buscan ubicaciones lejanas a la costa (a unas cinco millas los aerogeneradores apenas se distinguen) o lugares próximos a zonas poco habitadas o acantilados, de todas formas no pueden estar alejados muchos kilómetros de la costa porque aparecerían pérdidas de energía importantes en el transporte. Otro problema respecto a la ubicación son las zonas con alto tráfico marítimo, que debemos evitar.

La eólica marina tiene en la actualidad dos aplicaciones; los aerogeneradores en puertos o en la zona de costa y los situados en islas o sobre arena a varios kilómetros de la costa. Los primeros presentan como principal ventaja que es fácil instalar la línea eléctrica aunque estrictamente no son offshore sino un híbrido entre ésta y la terrestre que puede dar excelentes resultados en puertos, faros aislados, viviendas en zonas costeras aisladas....; en el segundo caso las potencias soy mucho mayores ya que las velocidades de viento son hasta un 20% más que en puntos próximos a tierra porque sólo existe apantallamiento por las olas. Hay una tercera posibilidad, colocar aerogeneradores en barcos, esto ya se está haciendo en la actualidad aunque queda pendiente la construcción de grandes plataformas flotantes que se moviesen buscando el viento aunque no se han desarrollado porque el almacenamiento de energía eléctrica sigue siendo un problema sin resolver.

Hasta hace unos años la energía eólica marina estaba en sus orígenes, debido a que los costes de inversión eran muy superiores que en tierra; en la actualidad estos costes han bajado, los precios de los aerogeneradores en el mar superan entre 10-15% a los aerogeneradores análogos en tierra por tener que protegerlos del agua y ambiente marino; la instalación supera entre un 30-50% los precios que si la hacemos en tierra (150 euros por cada KW instalado por 90 euros en caso de la eólica) y según estos datos la Asociación Eólica Británica (BWEA) calcula que el precio de la eólica marina es entre un 20% y un 30% superior a la terrestre aunque cuando se popularice esta tecnología los costes se acercarán todavía más, además el mantenimiento también es más caro; estos dos costes se compensan con una vida más larga de las turbinas (entre 35 y 50 años mientras que en tierra están entre 20 y 25 años) porque en el mar el viento es menos turbulento que en tierra al ser el cambio de temperaturas más gradual, en tierra el sol calienta sólo la superficie mientras que en el mar las radiaciones penetran a varios metros de profundidad. La Asociación Danesa de la Energía Eólica (D.W.E.A.) incluso habla de un precio del mismo orden que la eólica onshore (en torno a 40 euros por kW si se instalan 1.000 MW en el mismo emplazamiento).

El grupo de investigación en energía eólica de la Universidad de Córdoba realizó un Estudio comparativo entre los costes de un aerogenerador offshore y onshore a partir de los parques eólicos daneses concluyendo que se equiparan los costes; el mantenimiento y la instalación son más caros en la offshore, pero esto se compara con una vida útil mucho más larga y una velocidad del viento mayor, así las tasas internas de retorno son similares y depende de la zona donde colocamos el parque, pero si podemos hacerlo en una zona con mucho viento se pueden mejorar. De hecho se ha realizado un cálculo de cómo sería el resultado de realizar una instalación eólica offshore en Ribeira (A Coruña) y los resultados económicos serían mejores que los de un parque eólico tipo en España, aunque el periodo de retorno de la inversión es mayor.

Otro punto interesante son las bases sobre las que se asientas los aerogeneradores en el mar; en tierra se realiza cimentación sobre zapatas de hormigón, pero estas bases se deberían evitar porque el transporte de toneladas de hormigón y acero son un proceso caro que se intenta evitar. Hay tres opciones a la hora de realizar esta cimentación, por un lado la cimentación puede realizarse mediante pilotes, otra posibilidad es la cimentación clásica con hormigón por gravedad y la tercer mediante un trípode. Los primeros parques eólicos utilizaban zapatas de hormigón sumergidas en el fondo del mar, pero fueron sustituidas por pilotes; un pilote es una pieza de hormigón que se hunde en el suelo hasta 35 metros de longitud y diámetro entre 3 y 3.5 metros; son indicados para fondos de arena ya que en rocas no es factible. La tercera forma de cimentación es mediante un trípode; es un trípode de acero sujeto por pequeños pilotes en cada una de las tres patas para compensar el peso de éstas; su principal ventaja es que se puede utilizar para cimentaciones más profundas, hasta 30 metros. Otra opción no explotada hasta ahora son las plataformas flotantes fijas ancladas en el fondo del mar.